And I can remember, even as a little kid, thinking to myself, this is love... this is love




Largo tiempo me negué a mirar Garden State por dar por supuesto que tendría mucho que ver con Scrubbs (que siempre me pareció una serie ridícula). Me saqué los prejuicios y después de alquilarla les aseguro que ambas sólo tienen en común a Zach Braff, el resto es un abismo de diferencias.

Sobre Garden State

Como un collage de anécdotas recolectadas desde que se fue de New Jersey a la universidad es que nace Garden State, una película que no sólo sorprende por lo que el actor, guionista y director Zach Braff logra con Andrew Largeman, su protagonista, sino por la totalidad de la producción.
Desde un comienzo Garden State fue pensada como una marca de época y plasma lo que Braff anhelaba ver en el cine: historias que abordarán esa etapa entre la adolescencia y la adultez, claro que lograrlo no fue fácil.

Retratar una etapa de la vida requiere, además de una buena historia, un elemento importante: la música. Por eso para lograr que Garden State resultara lo que Braff deseaba era fundamental contar con lo que él consideraba la banda sonora de su vida y conseguirlo parecía imposible. Al tratarse de una producción independiente y de bajo presupuesto, los derechos de autor de temas pertenecientes a Coldplay, The Shins, Nick Drake o Zero 7 sobrepasaban cualquier presupuesto, por lo cual exhibir a los artistas y/o representantes las secuencias en las que irían sus canciones terminó siendo una excelente estrategia de Braff y sus productores ya que los convencieron de ajustarse al presupuesto. Así la banda sonora cuenta además con Iron & Wine, Thievery Corporation, Simon & Garfunkel y Frou Frou entre otros.

La historia

Andrew Largeman es un tipo que hace bastante tiempo está dormido en vida, no siente ni demuestra absolutamente nada y esa ausencia se la debe en gran medida a Gideon Largeman, quien aparte de ser su padre es también su psiquiatra. La pésima y distante relación entre ambos termina de empeorar cuando el pequeño Andrew, accidentalmente, deja a su madre postrada en una silla de ruedas. Considerado un peligro en potencia se le prescriben dosis diarias de litio (del que luego se vuelve adicto).


Pero Large ya es un tipo grande, aspirante a actor y a quien reconocen por intepretar a un retrasado mental en una serie de televisión. Vive sólo en un departamento de Los Angeles y nada le mueve un pelo, ni siquiera la llamada que anuncia la muerte de su madre, a quien no volvió a ver desde que se fue al internado.

De regreso al pueblo Largeman reencuentra amigos de la infancia (un nerd que se convirtió en millonario con el clásico invento pelotudo que lo beneficiará por el resto de su vida y un excavador de tumbas) y conoce a quien se encargará de dar un giro de 180º a su vida, la excéntrica Sam (Natalie Portman).

Garden State logra de un modo o de otro marcar a quien la ve tenga éste la edad que tenga y apesar de ser, como dijo un amigo, una película generacional.

[Trailer] [Soundtrack]

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Publicado por Andy grey, sexta-feira, dezembro 15, 2006

Mi mente, mi mundo


"Lo interesante es la mierda verdaderamente sutil que pasa entre dos personajes; parecería que nada está ocurriendo, pero es igualmente horrible".
(Charlie Kaufman)



Nadie ha sabido describir la esquizofrenia, la paranoia y la complicación de la mente humana como Charlie Kaufman. Being John Malkovich y Adaptation, así como Eternal Sunshine of the Spotless Mind, son obras maestras que cualquiera que se autodefina como cinéfilo debe referenciar.

Quizás sea ese el caso de Zach Helm, quien en apariencia -por lo que he visto en los avances- ha tenido como grandes musas inspiradoras a las dos primeras obras maestras de Kaufman para escribir Stranger Than Fiction, última película de Marc Forster -Monster Ball, Finding Neverland-.


Imaginemos
Una escritora que escribe un libro sobre un personaje al que llama Harold Crick.
Harold Crick vive su vida de acuerdo a una vocecita que escucha todos los santos días en su cabeza y que guía cada aspecto de su vida.
Ambos desconcen de la existencia del otro hasta que Harold descubre que esa voz no es la de su conciencia sino la de una escritora que está a punto de darle punto final a su historia.


Con ustedes: Will Ferrell
"Hay que deshacerse de Ron Burgundy", debe haberse dicho Ferrell después de que su último film Talladega Nights, donde interpreta a una especie de Burgundy sobre ruedas, resultara un fracaso.
Tal situación quizás lo haya sumergido en la búsqueda de un cambio, así como alguna vez lo hizo Adam Sandler al encarar un papel "más adulto" -con el riesgo que le podría significar- al aceptar darle vida a Barry en Puch Drunk Love.
A simple vista Harold (Will Ferrell) parece un personaje atravesado por todos esos outsiders que el cine nos ha entregado en el último tiempo. Un poco de Bob Harris (Perdidos en Tokio)-, Andrew Largman (Garden State), Rob Gordon (High Fidelity), Craig Schwartz (Being John Malkovich), y Charlie y Donald Kaufman (Adaptation).

En el film también lo vemos a Dustin Hoffman, como el profesor Jules Hilbert, quien por momentos pareciera interesado en darle una vuelca de tuerca a su carrera con películas como I Heart Huckabees. A Emma Thompson (que sería nuestra paranoica Meryl Streep)- y a Maggie Gyllenhaald.

La música
Como no podía ser de otra manera el soundtrack no tiene disperdicio. A cargo de Brian Reitzell -que recientemente estuvo a cargo del ost de Marie Antoinette-, y Britt Daniel (Spoon), quien colaboró con cuatro temas, uno de ellos (The Book I Write) escrito especialmente para la película.
Como se podrán imaginar el disco es una selección de bandas nuevas y los clásicos pérdidos de los ´80 que Sofia Coppola supo traer bajo el brazo con Lost in Translation.

Stranger Than Fiction se estrena esta semana en EE.UU. Habrá que esperar.
[Trailer]
[Link extra]

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Publicado por Andy grey, segunda-feira, novembro 06, 2006