Llegaron, pasaron y se fueron...

La ansiedad acumulada de varios dí­as tuvo su punto culmine el Lunes 4 de Abril cuando las horas y los minutos que restaban para ver a Placebo en vivo parecí­an detenidos.

Ni hablar del trayecto en tren La Plata / Bs. As. y el subte y la conexión en no sé qué putas!... Cuando ya estaba en la puerta del Luna Park sentía que explotaba, porque a menos tiempo que falta más larga parece la espera. Entonces, entre los que í­bamos a ver a la banda, no faltaron los desubicados que hicieron de la entrada aún más angustiosa al detener al resto por cuestiones que no ameritaban la mí­nima importancia al lado de Placebo (obvio!).

Ya listos nos cachearon por completo, los chicos por un lado, las chicas del otro. Habí­a mucho apuro, ajetreo y griterí­o por parte de los toqueteadores. Como si estuviésemos por entrar al servicio militar. "No se queden ahí­ parado", gritaba un viejo que me hací­a dudar de dónde m e había ido a meter.

Alcanzo a escuchar el gracias de Interama y ver cómo se retiran del escenario. Eran tipo 9. Los minutos, congelados. La angustia crecí­a con los griterios de la multitud que apenas veían a alguien en escena se lanzaban en avalancha contra las gradas, como si el propio Molko estuviera ahí­, afinando la guitarra.

Seguí­a la música de espera, las pantallas gigantes recordaban que allá­ se festejaba el cumpleaños nº1 de Kabul (¡que fiesta!, ¿a quién traigo para el mí­o?).

Mientras, mi frustrante intento por conseguir una buena ubicación seguí­a en nada. Se apagaron las luces. Empujones, gritos, histeria total (no sólo por parte de las chicas, vale aclarar). El escenario se volvió azul y comenzaron a salir, primero los tecladistas, que abrieron el show lanzando las secuencias de Taste in men, hasta que aparecieron Steven, Brian y Stefan.

Tema tras tema, siguieron (no recuerdo bien el orden) The bitter end, Every me, every you, Protect Me (con un final de armónica impresionante), This Picture, Black eyed, Special needs, I do, Without you i´m nothing, 36º Degrees (en versión lenta), English summer rain (con sintetizador y enganche final de un tema de Neil Young) y Pure Morning. Los bises; 20 years, Teenage Angst y Nancy boy.

Apenas hubieron palabras de por medio, Brian habló primero. Sencillo. El tí­pico buenas noches y algo más. Lo mejor vino cuando Stefan (bajista) deslumbró con su español y dijo al final "esta es nuestra primera vez en Argentina, pero no la será última", ahí­ se me escapó el primer lagrimón de la noche.

Más tarde vino el pedido de Molko para que la gente se echara hacia atrás "porque no sería divertido terminar en el hospital". Pero la verdad es que por más que aplaudieron mucho, las palabras fueron en vano porque los violentos siguieron masacrando a los que estaban adelante (punto negativo del show).

Muchos "I love you Brian", tanto de chicos como de chicas, que eran respondidos por negativas (dedito en el aire) por parte del siempre sonriente Molko que si bien no habló mucho, nunca dejó de desbandar simpatí­a y ese carisma que lo caracterizan como líder de Placebo. Aunque debo confesar que la perla de la noche fue Stefan, que con su baile, despliegue en escenario, sumado las frases en español, me conquistaron.

Fue casi una hora y media pero parecieron veinte minutos (segundo punto negativo del show, que se acaba).

Queda el consuelo de que, supuestamente, vuelven pronto. Ojalá así sea y con más temas y no sólo hits.

Publicado por Andy grey, quarta-feira, abril 06, 2005